UNO MENOS


OBITUARIO CON HURRAS
Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados
los que gritan de noche
los que sueñan de dia
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda
Mario Benedetti
UNO MENOS
Vamos a dejar de lado por un rato la odiosa moral de la neutralidad.
Vamos a saltearnos momentáneamente la prudencia del decoro.
Vamos a dejar que nazca, que crezca y no se ahogue la puteada.
La franca, la abierta, la noble puteada clamadora.
Una buena puteada nunca viene mal.
Distiende, baja la ansiedad, genera cierto bienestar.
Como gritar un gol.
Porque la muerte de un asesino se parece a un gol de la vida.
Los invito a gritar este gol desde el alma.
Ustedes dirán que esto no es serio, tal vez tengan razón, lo sé.
Dirán que alegrarse por la muerte ajena habla de la propia miseria.
Tal vez tengan, quizás, un poco de razón, es cierto.
Dirán que la altura moral de una persona se reconoce por su capacidad de perdonar.
Tal vez tengan, quizás, otro poco de razón, aunque no tanto.
Tengo ganas de putear.
Por tantas vidas arrancadas como flores tempranas y pisoteadas en el barro.
Por tanto trajín de vidas escupidas, por todos los ausentes hoy tengo ganas de putear de alegría.
Digo alegría y no felicidad.
Felicidad sería si en vez del asesino que ahora se prepara a desplegar sus negras alas rumbo al oscuro abismo de los aborrecidos, hubiéramos tenido noventa años entre nosotros a un luminoso Salvador con su sueño de un Chile alegre y para todos.
A un inabarcable Víctor con su alada guitarra nombradora.
A un generoso Miguel con su fusil en llamas de esperanza.
Qué distinto sería este ecuánime y equidistante mundo, repleto de perdonadores y prudentes pero carente de justicia.
Un mundo más bueno, más noble, más sincero.
En cambio, así, querido César, queridos niños, qué triste el dos en el cuaderno.
En cambio nos quedó esta mierda.
Noventa y pico de años estuvo esta mierda entre los vivos, con su olor insoportable y su codicia insobornable.
Respirando nuestro aire.
Recordándonos con su mirada de rata de los basurales toda la sangre fresca, roja y joven que corrió entre sus manos.
Por eso tengo ganas de putear.
Porque quisiera no saber que en este mismo mundo, donde un niño le sonríe a su sombra, donde una chica se enamora, donde una mujer venturosa se embaraza en un acto de amor, existe un asesino de palomas.
Prudentes, ecuánimes y perdonadores hagan oidos sordos, sensatos y equidistantes, por favor, abstenerse.
¡Pinochet y la puta madre que te parió carajo!
Horacio Sacco
Le "Madres de Plaza de Mayo" al Papa sul caso Pinochet
Buenos Aires, 23 febbraio 1999
Ci è costato vari giorni il subire la domanda di perdono che Lei, signor Giovanni Paolo II Wojtila, ha richiesto per il genocida Pinochet.
Ci rivolgiamo a Lei come ad un cittadino comune perché ci sembra aberrante che dalla sua poltrona di Papa nel Vaticano, senza conoscere né aver sofferto in carne propria il pungolo elettrico (picana), le mutilazioni, lo stupro, si animi in nome di Gesù Cristo a chiedere clemenza per l'assassino.
Gesù è stato crocifisso e le sue carni lacerate dai giuda che come Lei oggi difendono gli assassini.
Signor Giovanni Paolo, nessuna madre de1 terzo mondo che ha dato alla luce un figlio che ha amato, coperto e curato con amore e che poi è stato mutilato e ucciso dalla dittatura di Pinochet, di Videla, di Banzer o di Stroessner accetterà rassegnatamente la sua richiesta di clemenza.
Noi La incontrammo in tre occasioni, però Lei non ha impedito il massacro, non ha alzato la sua voce per le nostre migliaia di figli in quegli anni di orrore.
Adesso non ci rimangono dubbi da che parte Lei stia, però sappia che sebbene il suo potere sia immenso non arriva fino a Dio, fino a Gesù.
Molti dei nostri figli si ispirarono a Gesù Cristo, nel donarsi al popolo.
Noi, la Associazione "Madres de Plaza de Mayo" supplichiamo, chiediamo a Dio in una immensa preghiera che si estenderà per il mondo, che non perdoni Lei signor Giovanni Paolo II, che denigra la Chiesa del popolo che soffre, ed in nome dei milioni di esseri umani che muoiono e continuano a morire oggi nel mondo nelle mani dei responsabili di genocidio che Lei difende e sostiene, diciamo: No lo perdone, Señor, a Juan Pablo Segundo.


1 Comments:
Finalmente un po di verità su questo papa tanto decantato.
Posta un commento
<< Home